Tipos de interés

Tipo de interés fijo

En las hipotecas de interés fijo el tipo de interés permanece constante durante toda la vida del préstamo, no cambia. Por lo tanto, se conoce de ante mano, y se paga pues, la misma cuota cada mes, no nos influye si los tipos suben o bajan. Esto, como todo, tiene su lado bueno y su lado malo. Si los tipos suben, no nos afectará y no pagaremos más. Si los tipos bajan, tampoco nos afectará y no podremos beneficiarnos de la bajada.

En este tipo de prestamos suelen fijarse unos plazos más cortos, de 12 a 15 años, haciendo que la cuota a pagar sea bastante elevada. Además, las comisiones de amortización anticipada tienden a ser más altas.

Tipo de interés mixto

Los prestamos hipotecarios mixtos combina periodos de interés fijo y periodos de interés variable. Suelen comenzar con tipos fijos durante 3, 4 o 5 años para después pasar a tipos variables. Los plazos de amortización y las comisiones por amortización anticipada son parecidas a las de los variables. Hay que decir que este tipo de prestamos no es muy común.

Tipo de interés de cuota fija

Son préstamos a interés variable, pero se asemejan a los de tipo fijo en que siempre se paga la misma cuota, al margen de la evolución de los tipos de interés. La diferencia estriba en que si los tipos suben se alarga el plazo de amortización, y si los tipos bajan, se reduce el plazo. De este modo tenemos la tranquilidad de que siempre pagaremos la misma cuota, aunque también la incertidumbre de no saber cuando acabaremos de pagar la hipoteca.